Desde el silencio.

 

El poema lo escribí a mis veintitantos años, comienzo de esa etapa. Mi onda tristeza por no ser lo que mi entorno espera, cabe entera en la etiqueta heterosexual y la búsqueda de una solución a lo tratado como problema, mi orientación sexual, ya estaba dejando huella en mi. Lo que soy, lo que desean que sea, mi esencia, un frasco al que no pertenezco. La heteronormatividad. Aún me recuerda a lluvia de junio y silencio en el alma.

 

Desde el silencio.

Siempre quise contemplar y tocar el cielo, ver que hay mas allá de un beso. Perderme en la cálida mirada de otra persona, ser lo que no puedo ser. No hay forma de cambiar mi destino; ya lo intenté.

Soy esencia pura y la naturaleza marcó, mi dicha y mi desdicha, me dio alas para poder volar y cadenas para amarrar mi corazón. Me dio la añoranza de desear lo que no me ha dado, el martirio de intentar y no obtener; de buscar sin padecer. 

Ya me cansé de perderme en mi razón, pensamiento y lógica pura. Mi mente dicta y mi corazón, inmóvil, aguarda en silencio rígido como piedra. Hoy es uno de esos días donde desaparecer en una opción tentadora. 

Acá en la plaza me pregunto ¿Y mi paz? la mente me pregunta tantas cosas ¿La razón puede al corazón?¿Soy menos humana por no poder usarlo? Pregunto que realidad vivo, si mi paz solo la encuentro en el silencio, en mi soledad soy, si en mi soledad vivo y muero.

Patriciagr

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