Lesbianas asexuales: “Nuestra conexión no tiene por qué ser sexual”

Original de Erin Wilson para AfterEllen.

Traducción de Pablo Saiz de Quevedo

A algunas personas, cuando escuchan las palabras ‘salir del armario’, tiende a venirles a la mente una definición genérica; gay. Pero a lo largo de los años, las personas queer han dado nuevas definiciones a las palabras ‘salir del armario’ y han empezado a añadir varias ramas a nuestro árbol LGBTQIA. Una de esas ramas que con frecuencia no es reconocida es la de la asexualidad.

Hasta los últimos años escasos, la asexualidad no era reconocida como una orientación sexual, sino como una elección personal entre aquellos que desean abstenerse de actividad sexual. Sin embargo, algunos expertos están empezando a identificar la asexualidad como una orientación sexual definitiva que empieza a desarrollarse en el útero materno.

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Muchas personas asexuales, quizá no todas pero sí muchas, hablan de experiencias similares a las de las personas que se identifican como LGBTQ, en tanto que no recuerdan haber sentido jamás atracción sexual hacia nadie, es simplemente su manera de ser”, declaraba el autor y profesor Tony Bogaert, que enseña Sexualidad Humana en la Universidad de Brock, aparte de ser el autor del libro Understanding Asexuality (Entendiendo la asexualidad). “Igual que todas las orientaciones sexuales, la asexualidad es algo fuertemente afectado por experiencias prenatales o previas al nacimiento, lo que es algo que predispone a las personas asexuales a serlo del mismo modo que se determina toda nuestra orientación sexual”.

Al escuchar la palabra ‘asexual’, alguien que conozca muy poco acerca de la materia puede asumir que alguien que se identifique como asexual no siente deseo ni tiene experiencias sexuales. Sin embargo, ese no es siempre el caso.

Es posible que algunos sientan deseo, y la mayoría siguen pudiendo tener experiencias de atracción física”, dijo Bogaert, “pero no conectan esos deseos sexuales o atracción con otros, no están dirigidos a otras personas per se”. Tras hablar con ‘Lynn’ (nombre cambiado a petición suya), que se identifica como asexual y está en una relación romántica con una mujer, la idea de que todo sentimiento sexual es inexistente fue disputada. “No busco sexualidad alguna en una pareja, pero eso no quiere decir que no sienta nada; todas las terminaciones nerviosas funcionan, no están rotas, pero no es lo que me atrae a una persona”, dijo Lynn.

El experto Tony Bogaert reitera el hecho de que, aunque las ideas de asexualidad son similares en cada caso, “no existe una definición absoluta estándar de la asexualidad”. “Yo la defino como una falta de atracción sexual a otros”, dijo, “eso quiere decir que, aunque alguien no tenga un interés carnal en otros, no significa que no tenga atracción romántica hacia otros“.

Jessica (nombre cambiado a petición suya), quien se identifica como lesbiana asexual, afirmó: “Estoy completamente satisfecha con una relación en la que no mantengo contacto sexual alguno. Anhelo esa conexión con la otra persona en un nivel totalmente distinto al sexual”.

Aquellos de nosotros que somos personas sexuales solemos entender una experiencia sexual conectándola de alguna manera con la otra persona implicada. De modo que ahí reside la pregunta que tenemos todos los que no nos identificamos como asexuales: ¿cómo conectas con alguien si no estás manteniendo relaciones sexuales con él? Para Jessica, estar en una relación con una mujer que también era asexual puede haber sido el motivo por el que las cosas fueron más fáciles que en relaciones con aquellas que no eran asexuales.

Estábamos satisfechas con tumbarnos en el sofá y acurrucarnos la una con la otra, y con sólo estar juntas”, declaró Jessica. “No necesitábamos mantener relaciones sexuales. Teníamos una conexión en otro nivel que no implicaba para nada el sexo”.

Aunque Jessica está soltera pero en lo que denomina una “relación complicada”, cree que parte del fracaso de su relación tuvo que ver con su incapacidad para “prestar atención” a las necesidades sexuales de su pareja. “Le dije que yo no deseo sexo como el resto del mundo, y ella no lo pilla”, dijo Jessica.

Para la duradera pareja que forman Lynn y Cadence (nombre cambiado a petición suya), no siempre fue un hecho conocido que Lynn era asexual. Pasaron varios años en los que Cadence pensó que Lynn no sentía atracción hacia ella por el hecho de que no le interesaba mantener una relación sexual con ella. No fue hasta hace seis meses que enpezaron a indagar en cómo se sentía Lynn y lo que esto significaba.

Sabía que había algo diferente en mí desde hace largo tiempo”, dijo Lynn, “pero no fue hasta hace poco que empecé a investigar y entender el amplio espectro que es la sexualidad. Descubrí que había más gente que era asexual y que no estaba sola”.

Hay múltiples sentimientos e identidades sexuales diferentes que diferencian a una persona humana de otra, y no hay dos personas iguales, pero saber que puede existir al menos otra persona capaz de entenderte puede marcar la diferencia.

Los seres humanos son muy diversos, y una de las experiencias interesantes de la vida es el reconocimiento y habilidad de la gente para interactuar con personas que son diferentes”, dijo Bogaert. “Sería muy aburrido si todos fuéramos iguales”.

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