Los asexuales maduros. La asexualidad no es una “fase” o una “nueva moda”

Autora: Lea Vittoria Uva

Traducción: Ene

Como activista asexual, hay momentos que nunca olvidaré. Sé que no olvidaré aquel momento en Verona, después de una conferencia sobre diversos temas LGBTIQ donde tuve la posibilidad de hablar de asexualidad por algún minuto: Estaba mirando a la gente en el vestíbulo, mientras bebían algo y cogían unos panfletos, y me fijé en aquel chico sobre los 20 años que leía un folleto sobre la asexualidad que había traído y le temblaban las manos, visiblemente. No me sorprendí cuando más tarde se sentó silenciosamente cerca de mí y me agradeció mi presentación, diciéndome que él también era asexual y que estaba contento de saber que hubiera otros como él.

Pero un momento en 2012 dejó probablemente una marca más profunda en mi corazón. Yo era parte del grupo que organizaba la Conferencia de la Asexualidad en el Orgullo Mundial (WorldPride) de Londres. Cuando llegué a la Universidad de Southbank por la mañana para preparar la sala, un segurata me dijo que había alguien esperándome. Me sorprendí ya que faltaba más de una hora para el inicio de la conferencia. Me sorprendí aún más cuando que la persona que me esperaba era una minúscula señora anciana. Vino hacia mí, claramente emocionada y me preguntó si yo era asexual. Cuando respondí que sí, me abrazó con lágrimas en los ojos y me dijo que tenía 83 años y que era la primera otra persona asexual que encontraba y que nunca me olvidaría. Lydia, ese es su nombre, me relató como se había sentido sola y confusa toda su vida y de como había pensado que había algo que no funcionaba en ella, porque incluso su médico le había dicho que la sexualidad de su marido era normal, así que el problema era claramente ella.

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Lydia es ahora nuestra activista asexual de más edad: está motivada y contenta de hablar de asexualidad puesto que no quiere que nadie más pase por lo que pasó ella, que no debería. Pensando en ella y en otras personas como ella, casi me río cuando los escépticos me dicen respecto a la asexualidad que es “sólo una fase” o “una nueva moda”, quizás para llamar la atención.

Las entrevistas en los periódicos, las revistas y la televisión, generalmente se concentran sobre jóvenes. También cuando se habla de asexualidad, una persona joven y sana que no desea sexo hace más noticia que una persona anciana que no lo quiere. Esto ha influenciado probablemente la opinión pública de muchas maneras, incluso cuando, precisamente, dicen que la asexualidad podría ser una fase o una nueva moda. Por esto he pensado que sería buena idea hablar con alguna persona asexual “mayor” (“mayor” de la franja media de edad general en la que los medios se interesan).

¿Qué se siente al haber sido asexual toda tu vida, cuando la visibilidad de esta orientación ha comenzado a tener resultados sólo en los últimos 10 años más o menos?

Tan, una mujer inglesa de 65 años, abuela de una niña, dice haber descubierto la asexualidad sóĺo cuando tenía 53 años.“Leí un artículo y muchas cosas que estaban escritas me tocaron la fibra sensible y cerca del final pensé: “Sí, suena mucho a mí. ¿Dónde puedo saber más?”. Señalaba a AVEN (Asexual Visibility and Education Network), lo busqué en Google y me registré”. Tan dice haber sabido siempre que era diferente pero de haber tratado de verdad “adaptarse” y ser “normal” como todos: “pero no conseguía entender cómo o por qué alguien querría tener sexo más de aquella rara vez, por qué alguien querría hacerlo más veces al día (o noche) ¡era incomprensible!.

Myra, una norteamericana de setena y algo años, dijo que se había identificado como asexual en el último par de años. ” En mis primeros años de la cuarentena, me saqué del ‘mercado’ del ligue mintiendo sobre que tenía una relación. A veces incluso me ponía una alianza. Nunca me gustó el sexo. Sin embargo, me casé (dos veces) y tuve hijos cuando era joven porque era lo que se necesitaba hacer en los años 60. Creo que siempre he sido asexual, y que sólo descubrí que había una palabra para ello cuando tenía cerca de 70 años”.

Caty, de 52 años, del área de la Bahía de San Francisco, dice que se registró en AVEN en 2005, después de haber oído a David Jay (el fundador) hablando de asexualidad en la radio. Ella se había identificado como lesbiana y ya había salido del armario como lesbiana ante su familia y amigos, porque ella era (y todavía es) homorromántica, pero no sabía que hubiese una palabra para ello.

Ella dice: “ Para mí, salir del armario como asexual ha sido más difícil que salir como lesbiana. A todas las personas a quienes dije ser lesbiana aceptaron en seguida y nunca trataban de convencerme de que yo no era lesbiana. Pero casi todxs a lxs que les dije ser asexual (con la excepción de mi familia y algunos pocos amigos) han tratado de convencerme de que no soy asexual. Siento que, como una asexual de más edad, es más fácil para mí convencer a la gente de que realmente soy una asexual que si lo hubiera dicho como una asexual joven. Creo que habría tenido que lidia con las preguntas en mi juventud de cómo sé que soy asexual si nunca he tenido sexo antes o no he hecho “tal cosa” antes. Con 52 años tras de mí, tengo muchas más evidencias que puedo sacar a relucir a la gente de que realmente soy asexual. Por otra parte, no creo que nadie debería tener que “probar” que es asexual así que ansío un tiempo en que la asexualidad se vuelva más conocida y aceptada y que la gente pare de discutir conmigo sobre ello cuando salga del armario”

¿Cómo es ser asexual y estar casado/a con una pareja alosexual?

Paolo, de 41 años, de Milán, dice que sólo ha salido del armario con su esposa. “La parte más dura es probablemente que el alosexual no se sienta rechazado/a. Mi mujer y yo tratamos de practicar sexo regularmente (una vez a la semana, o cada dos). Le he dicho que es libre de tener sexo con otros hombres, pero por ahora no lo ha hecho. La vida matrimonial está hecha de muchas otras cosas además del sexo, y es posible tener una relación íntima sin practicar sexo cada dos días. Creo que mi mujer y yo somos mucho más íntimos que otras parejas que tienen el sexo como la casi única cosa en común”.

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Myra me dijo que le había contado a uno de sus hijos que era asexual porque quizás esta información le daría alguna de las respuestas sobre el divorcio con su padre. Ella ya no tiene ninguna relación. ¿Se casaron muchos asexuales porque era “lo que había que hacer”, como hizo Myra? Es posible, aunque también en esto hay mucha diversidad.

LSJ, de 44 años y de Nuevo México, dice que ella nunca ha estado en una relación romántica como tampoco considera unas pocas citas con un chico en 1990 como para calificarlo como “relación”, dejemos solo el “romántica”.

Dave, de 57 años y de California dice: “No estoy actualmente en una relación y soy bastante feliz, pero estaría también feliz estando en una relación no sexual. Estuve en una relación a largo plazo con una persona alosexual hace unos años. Aquella historia finalizó por unos pocos problemas y finalmente me llevó a AVEN. Sin aquella experiencia de esa relación dudo que yo me hubiera cuestionado las cosas lo suficiente para descubrir la asexualidad.”

El Dr. Anthony F. Bogaert, profesor de universidad y destacado investigador sobre asexualidad, dice en Undertanding Asexuality (Entendiendo la Asexualidad) (2012): “El estudio de la asexualidad revela cómo las variaciones en la sexualidad afectan profundamente las trayectorias vitales de las personas (relevantes para la demografía). […] No hay datos publicados sobre la fertilidad de los asexuales (un tema muy digno de ser estudiado), pero en el primer estudio publicado sobre asexualidad usando una muestra nacional probabilística (o aleatoria) de adultos de Gran Bretaña, encontré que el 33% de los asexuales estaban en ese momento en una relación a largo plazo (Ej.: casados), comparado con el 64% de los asexuales (Bogaert, 2004).”

¿Qué les preocupa a los asexuales más maduros?

James, una persona trans* de 52 años y de San Francisco, dice:

“El envejecimiento, físicamente, no es un paseito y sería de muy útil tener a alguien al lado que sea de ayuda y con quien compartir las dificultades. Algunos de nosotros, más mayores, hemos discutido sobre ciertas elecciones que debemos hacer ahora que envejecemos. Necesitar ayuda en el hogar o encontrar unx compañerx decente para compartir la vivienda y que así nos podamos ayudar el uno al otro. ¿Qué pasa cuando tienes problemas médicos y ninguna apoyo?. Las mismas cosas que cada persona que está envejeciendo y está sola se encuentra para afrontar. Creo que tenemos menores ilusiones conforme envejecemos de que una relación esté en el horizonte y que todo irá bien. Algunos de nosotros tenemos hijos que pueden ayudar pero otros no, yo mismo incluido, y esto es probablemente el mayor porcentaje entre los asexuales”.

A Caty le gustaría encontrar a una persona como ella:

“Buscar personas asexuales de mi edad es frustrante. Me gustaría estar en una relación con otro asexual cerca de mi edad pero ha sido bastante difícil encontrar a otros como yo. Voy a quedadas de asexuales y la mayoría de la gente tienen 20 años menos que yo. Así que parece que los asexuales más jóvenes tienen un mayor campo en el que jugar que yo. Pero no estoy segura de que esto tenga que ver con la asexualidad en particular. Creo que es más sólo la diferencia entre las generaciones mayores y las más jóvenes. Imagino que un heterosexual más viejo quizás también tenga un terreno más pequeño que un joven heterosexual”.

¿Por qué no se “arreglan” con cualquier otro de su edad? Si ninguna persona madura tiene interés por el sexo ¿no?

Este es un gran estereotipo contra el que los mayores deben combatir. Su sexualidad es un tabú, “no deberías hablar” o mostrar que aún tienes deseo. Pero no, como dice Caty: “No todos los de más edad pierden su libido. Tan añade: “De acuerdo con los periódicos, los mayores están aún en ello como conejos…Los 50 años son los nuevos 40, etc. He intentado salir con un hombre maduro (tenía 65 cuando yo aún estaba en mis 50s) pensando que él habría dejado todo eso en el pasado. Pero no, parecía que aún tenía que demostrar algo. Los maduros se parecen mucho a los jóvenes, sólo algo más arrugados. ¿Por lo que respecta al sexo? Estoy contenta de que sea agua pasada. No tengo que fingir más y puedo relajarme en mi solitaria vida. Tengo a mis perros a los que adoro y que me dan todo el amor que posiblemente yo quisiera o necesitara”.

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