El uno por ciento del mundo

Por Anna Saumell / Paloma Hérisson (AVEN)

¿Ha visto a sus semejantes enamorarse perdidamente de alguien? ¿Les ha oído comentar lo bueno/a que está alguien? ¿Se han acostado con alguien a quien no han vuelto a ver en la vida? ¿Hablar del aspecto físico de alguien y qué le hace atractivo es algo normal en su grupo de amigos?

Si es así, amigo mío, felicidades, vive usted en este mundo.

Pero … ¿Sus amigos le han preguntado alguna vez si está enamorado/a de alguien? ¿Si tan siquiera hay alguien que le atraiga? ¿Se ha quedado mudo/a cuando le han preguntado si encontraba alguien guapo/a? ¿Le han empujado a “abrirse más”, y no ha sabido cómo reaccionar? ¿A veces piensa que no tiene ningún problema con la gente, simplemente que les ve como … bueno … como solamente personas? Y más allá, ¿ha pensado alguna vez que no necesita pareja, ni temporal ni permanente, por alguna razón que no sabe articular en palabras?

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¿Ha sentido usted alguna vez algo parecido a culpa, porque es incapaz de entender qué es lo que el resto de personas “ven” en alguien para generarles atracción?

Simplemente, ¿lo siente?

 

Si es así, quizá sea usted asexual.

Este texto ha pasado por varias fases. Cuando descubrí lo que significaba la palabra “asexual” leí todo lo que encontré a mi paso sobre ello, y me sorprendí al ver cómo la gente se esforzaba para explicar todo aquello que un asexual no es, en lugar de explicar todo aquello que un asexual, simplemente, sí es. En la primera redacción de este fragmento, una persona hizo que me diese cuenta de que yo estaba haciendo justo lo mismo que había visto en un principio:

En realidad, ser asexual no es nada especial, puesto que es una orientación sexual más. El único problema que tiene como tal, es que es absolutamente desconocida por la población. Y es que, ¿cómo alguien se podría plantear que no sentir atracción sexual hacia nadie pudiese ser otra cosa más que un trastorno?Pues esa es la cuestión, que no es un trastorno. Es una forma más de ser.

Con el tiempo hemos visto de todo, gente que nos ha tratado de enfermos, de curas y monjas, de reprimidos, e incluso de estúpidos por cerrarnos a semejante gozada. A ojos de mucha gente, parece que no estamos muy lejos de ser una secta.

¿Pero entonces, por qué queréis visibilidad? Si lo único que os pasa es que no queréis sexo, ¿por qué ese interés en qué todo el mundo lo sepa? Es vuestro problema, ¿por qué nos metéis en él? ¿No será que tienes un desorden hormonal? ¿Has ido al médico por esto? Hay pastillas para aumentar el deseo, ¿lo sabes, verdad? Y nuestra favorita: Si no lo has probado, ¿cómo sabes que no te gusta?

Estas y muchas otras cuestiones son las que tenemos que afrontar cada día que intentamos “salir del armario”. Y la gente tiende a cometer un grandísimo error cuando intenta entender de qué hablamos exactamente, puesto que lo que hace asexual a alguien tiene poco que ver con el sexo. Aunque no voy a mentir, es una de las consecuencias de ser asexual, el no tener sexo, aunque no son dos conceptos que van necesariamente de la mano. No se debe confundir asexual con anti sexual. Digo que no tener sexo es una consecuencia de ser asexual en términos generales, puesto que todo el mundo puede tener sexo si quiere y tiene ganas, cuestión crucial para nosotros.

Ambos conceptos van de la mano en el sentido que el impulso básico que puede llevar a alguien a tener sexo con otra persona es, en sí, la atracción sexual por esa persona, cosa que no sienten los asexuales. Y sí, es cierto, no puedes saber que algo no te gusta si no lo has probado pero, por otra parte, se supone que para hacer algo primero tienes que sentir las ganas de hacerlo, ¿verdad?

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Luego de escuchar la opinión de esa persona y releer lo que había escrito yo, reflexioné. ¿Qué sí es un asexual?

Puede ser cualquier persona que conoces, puede ser alguien con quien te cruzas en la calle. Es alguien que puede o no enamorarse, que quiere a sus amigos, alguien a quien se le puede hacer inmensamente feliz y también romperle el corazón. Le puede gustar la psicología, las artes, la naturaleza o la física cuántica. Puede creer en Dios o puede creer en la personas. Es alguien que sueña y vive, alguien en ocasiones incomprendido/a. Alguien real. Sólo con una pequeña diferencia con el 99% restante del mundo. Porque yo sí sé qué es un asexual.

Una persona normal, como cualquier otra.

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