Asexualidad y sexoservicio

Soy asexual, además, creo que no tengo libido, jamás he sentido esa sensación urgente de masturbarme o de tener sexo, mucho menos ser penetrada, ni por mis dedos, ni por frutas, ni por juguetes, ni por tus dedos, ni por tu lengua, ni por tu strap, ni por tu pene… no soy “frígida”, posiblemente sea anorgásmica y también, tengo vaginismo… así que las penetraciones en mí son más parecidas a una tortura que a un juego masoquista.

 

Bueno, sin atracción sexual, ni necesidad, además sumado el dolor y que de nada me sirve el sexo, ni la masturbación ¡he sido sexo servidora! Con todo ese prejuicio antisexual que se ve en algunas partes del colectivo asexual, ese infinito rechazo al coito o a cualquier otra actividad sexual, debo decir, que, ha sido una experiencia interesante… y que para un asexual (aún en todas mis condiciones físicas) resulta más sencillo, porque jamás te “involucras” con tu clientela, no te gusta, no te agrada, solo vas a cambiar el servicio por un bien (en mi caso, dinero, alcohol o fama).

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Soy buena en mi trabajo, me lo dijo alguien que era virgen y alguien que ha estado con mil antes que yo, merezco mi pago, me esfuerzo ¡y lo hago bien! Sé fingir, sé humillarme, sé hacer lo que deseas, y, sé cobrar. Poco importa si mi yo feminista está un tanto en contra de verme como objeto, mi vida me llevó a tomar esa decisión, se dieron las circunstancias correctas y ahí estaba yo, abiertota de patas, sin ningún placer, solo viviendo el momento porque #yolo , porque no cualquiera puede decir “sí, he sido prostituta”.

 

Lo bueno, y supongo que otra alosexual en condiciones de decidir vender su actividad sexual como entretenimiento, de esta experiencia es que voy por la vida con menos prejuicios (y algunas monedas demás), no temo no encontrar trabajo, porque ya he tenido uno muy discriminado. Amo y apoyo a mis hermanxs en el sexoservicio, porque de verdad, aunque suena fácil, no lo es, pero, uno aprende,  a que la sexualidad es un campo gigantesco, que tu orientación no tiene nada que ver con tu actividad sexual ni tus placeres.

La conciencia sobre tu cuerpo, tu orientación, y tu autoimagen, no cambia aunque hagas lo contrario a ello, yo no dejé de ser asexual por vender mi sexo, no deje de ser asexual por comportarme igual que cualquier película pornográfica ( cumplir fantasías sexuales de otros realmente que merece un pago, y ser un trabajo digno y reconocido) , ver pornografía con fines educativos, tampoco me hizo alosexual, mi orientación es esta, con ella nací, y ni porque diera servicio diario por 24 horas cambiaría.

El sexo no es grotesco, aún en alguien asexual sin libido, anorgasmica y con vaginismo, para quien le resulta doloroso, también puede ser divertido, interesante, o un trabajo. Vamos derribando prejuicios, los asexuales somos como cualquier otra persona, solo, tenemos una orientación sexual diferente.

Az

 

 

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