Sopa de arcoíris

 

“Vamos, que solo hay de dos sopas, o te gusta el chorizo o te gusta la papaya” , pues no, no hay de dos sopas, hay de muchas sopas, y una de esas es la asexualidad, es decir, que ni la papaya ni el chorizo se me antojan para comer, puedo comer, claro, pero no es lo que define mi gusto.

 

Si bien, ser asexual es ser “diverso”, ya que todo lo que no es acorde con lo alosexual heteronormado, se vuelve lo “diferente”, hay que ver la asexualfobia de muchos grupos homosexuales, entonces, el asexual homorromántico se vuelve un ser doblemente discriminado, ni qué decir de los asexuales birománticos, polirománticos. Pareciera que tener un orientación fuera cubrir una plaza laboral , cumplir con requisitos o arriesgarse a ser discriminado.

 

Y es que ser “diferente” dentro de una diferencia empeora todo, en el mundo homosexual, se tiende a decir “pero qué te gustan los penes o las vulvas” –corrección, hablan de “vaginas”, personas que no se han preocupado en usar los nombres anatómicos indicados- , como para definir si alguien es hetero u homo, como si una preferencia por una parte del cuerpo dictará la cuestión emocional que implica atraerse o enamorarse de alguien. No entraré en debate de las chicas trans, porque puedo decir que me gustan los penes de las chicas trans y seguir siendo lesbiana, en el imaginario que eso lo definiera, pero, no es así, un genital no te marca tu orientación sexual, los asexuales no tememos de los genitales, ni creo que una persona alosexual se enamore de los genitales de la otra persona, vamos, pero que ni la atracción sexual nace solo de los genitales, sino de la persona en su totalidad.

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Contar con cuantas chicas o chicos has estado –sumen la transfobia y el exceso de importancia a la actividad sexual- tampoco mide tu grado de bisexualidad, poli o pansexualidad, somos nosotros los responsables de “etiquetarnos” como deseemos, y algunas personas, se etiquetan homo,bi, pan, poli –románticos- afectivos – estéticos, es decir cualquier otra atracción que no es la sexual, o que sea la sexual bajo un vínculo o muy ocasional, ¿por qué ese rechazo de la una comunidad discriminada? No se supone que conocen muy bien lo que significa ser “anormal”, “diferente”, “inaceptable”, algunos casos, en lugar de ofrecernos un lugar para convivir, nos ofenden, invisibilizan, patologizan y rechazan.

 

Hay mucho por ver, existen casos de personas bi que son homosexuales, pero son heterománticas, o inversamente, o personas polisexuales que son homorromanticas, es un número infinito de combinaciones, no siempre la atracción sexual se corresponde con la romántica, la estética o la afectiva…

 

En fin, tenemos un bufet de sopas, y entre todas esas, está el ser asexual, demi o gris “diverso”.

Az

 

 

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