Romance

La atracción romántica es la sensación que en las personas genera el deseo de una relación romántica con otra persona concreta.

Muchas personas asexuales sienten atracción romántica aunque no sientan atracción sexual. A veces esta atracción romántica está dirigida hacia un género específico, lo que proporciona a los asexuales que la experimentan la noción de “orientación romántica” y que es diferente de su orientación sexual. Otros asexuales no sienten atracción romántica y se consideran asimismo arrománticos además de asexuales. Como se menciona en el apartado Sobre arromanticismo de las Preguntas Frecuentes, no todos los arrománticos son asexuales, hay mucha diversidad entre sus orientaciones sexuales al igual que la hay entre las personas que sienten atracción romántica.

Lo que realmente constituye una relación romántica o atracción romántica es difícil de definir y algunos asexuales rechazan la dicotomía romántico/arromántico. Algunos definen el acercamiento a una persona en base a una pareja o una comunidad. La intimidad basada en una pareja tiene lugar entre dos personas concretas sea o no esta pareja romántica en un sentido sexual tradicional. La intimidad basada en la comunidad tiene lugar en un grupo superior a dos personas. Aquellas personas que dependen de la intimidad basada en la comunidad no necesitan emparejarse, lo que no implica que ellos sean menos capaces de formar intensos vínculos emocionales con otros.

Nota de AVENes: En la cultura hispanohablante se emplea muchas veces la expresión atracción emocional como sinónimo de atracción romántica. Sin embargo, a veces la expresión atracción emocional puede utilizarse con un sentido más amplio que abarca la atracción afectiva no romántica. De hecho, en el anglófono de AVEN suelen utilizar la expresión como sinónimo de atracción afectiva no romántica, por lo que el término puede dar lugar a equívoco. Además, algunas personas cuyo idioma nativo sea el español también pueden no ver necesidad de que una atracción emocional conlleve querer una relación romántica con alguien en concreto.

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Atracción sensual o sensorial

Algunos asexuales manifiestan un deseo de realizar actividades sensoriales (que no sexuales) con cierta gente, en especial en relación con la sensualidad táctil como pueden ser, por ejemplo, los abrazos. Este tipo de experiencias pueden clasificarse como atracción sensual o sensorial.

Algunos asexuales no están de acuerdo con esta clasificación ya que ellos también pueden conseguir un placer sensual mediante objetos no humanos como almohadas, pinturas o mascotas por los cuales no se consideran atraídos. Es también difícil de distinguir completamente las actividades sensuales de las sexuales en una relación, especialmente entre las personas alosexuales (personas que experimentan atracción sexual).

Sensualidad

La sensualidad es el placer que implica a los sentidos. Muchos alosexuales interpretan el concepto de sensualidad como sólo relativo al placer sexual que envuelve los sentidos, pero hay otras formas de ser sensual. Algunos asexuales, no todos, disfrutan la sensualidad no sexual con otras personas. La sensualidad incluye a menudo también la estimulación táctil como abrazos, besos, dar o recibir un masaje; así como también estímulos visuales, auditivos, gustativos u olfativos. Por ejemplo, el hecho de desear apreciar la presencia física de una persona hermosa comprende una estimulación visual y esto puede considerarse como sensual.

Atracción estética

Algunos asexuales reconocen una atracción hacia otras personas que no está unida a ningún deseo hacia ellas, ni sexual ni romántico. Ellos simplemente aprecian su apariencia. Esto se denomina atracción estética porque se considera similar a otros deseos estéticos como el deseo de seguir escuchando una buena canción o contemplando un precioso atardecer.

Es posible definir la atracción estética como una subdivisión de la atracción sensual ya que el hecho de observar la apariencia o el comportamiento de otra persona se puede considerar como un tipo de placer que implica el sentido de la visión o en ocasiones del oído. Algunos asexuales rechazan el concepto de atracción estética por la misma razón que rechazan el concepto de atracción sensual. Sienten lo mismo hacia objetos inanimados y otras cosas por las que generalmente no consideran que se sientan atraídos.

Atracción intelectual

Atracción hacia la mente, el intelecto, el conocimiento, la habilidad, el dominio profesional u otras facultades cognitivas de alguien. La atracción intelectual puede coexistir con otras formas de atracción o puede ser la única forma de atracción presente en una relación particular, como entre dos compañeros de trabajo o entre un mentor y su pupilo, etc.

Para más información Asexualpedia 

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