De As de corazones a As de diamantes

Hace tiempo que tenía que escribir esta segunda parte, pero no encontraba el momento, así que unas vacaciones en el campo me han traído la inspiración.

Cuando llegué a la comunidad pensé que eso de hacer amigos y encontrar pareja sería fácil, sobre el papel todos éramos iguales. Pero nada es lo que parece y aunque tengamos en común no sentir atracción sexual en lo demás cada uno es de una forma. La comunidad es como una pequeña sociedad dentro de una más grande, se podría comparar con una colmena o un hormiguero.

Amigos online tengo muchos y algunos en persona, aunque no nos vemos tanto como a mí me gustaría, pero claro cada uno tiene su vida y no es como la mía.

Volviendo al tema de buscar pareja, eso sí que fue una locura, parecía el juego de los disparates.

Primero apareció un chico de otro país que quería una relación online conmigo y ya estaba diciéndome cosas románticas sin conocerme, duró nada y menos, no me gustan nada esas cosas, el segundo tampoco fue lo que esperaba, hablamos online un par de veces y salió el tema de que le gustaba vestir de mujer, le dije que para mí eso era raro, se sintió insultado y me bloqueó, en fin así está el mundo…

Así que como vi que solo aparecía gente con la que no tenía nada en común, me decidí a publicar un anuncio de busco pareja en el foro y contestó un chico que al menos vivía más cerca y teníamos gustos en común la animación japonesa y los videojuegos.

Me encariñé con él en nada, soy así y me monté una película de que podía ser la persona de mi vida. Vino a una quedada de ases de mi ciudad y casi no hablaba, que tímido con lo charlatán que era online, pero no me importó. Hasta nos quedamos solos un rato y yo lo vi como una primera cita. Tengo una imaginación demasiado romántica.

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Continuamos hablando como siempre por internet casi a diario y él no se daba cuenta de mis sentimientos, así que al mes le dije que me gustaba, él dijo que no sentía lo mismo y me sentó mal pero no perdí su amistad, llegando a la conclusión que yo no podía obligar a nadie que sintiera lo mismo pero él tampoco podía hacer que dejara de sentir pensamientos románticos por el o simplemente afecto.

Eso me ayudaba a no sentirme sola, tenía un vacío en mi corazón que no lo llenaba mi familia, me faltaba algo más y no era amistad.

Continuaba entrando en el foro cada día para ver que escribía y aprovechando que estaba conectado, hablar con el online, hasta que un día se apuntó otro chico, era más joven aún y vivía más lejos, pero también era fan de la animación japonesa, así que podríamos llevarnos bien. Ya volví a ver un posible candidato a ocupar mi corazón, así que le animé a venir a una quedada, pensé en un evento de manga para que no faltara, preparé especialmente para el bolitas de arroz como en las series japonesas, aunque para que no se viera tanto de que eran para él, dije que también había para mi amiga.

Se dice que a los hombres se les conquista por el estómago, era hora de ver si era verdad. Se lo comió todo y le gustó, me puse muy contenta y estuvimos hablando horas y horas, tanto que se le escapó el tren y tuvo que quedarse a cenar y dormir en mi casa. Bueno dormir no dormimos, nos pasamos toda la noche hablando y cuando se hizo de día, le dije lo que sentía  y también sentía lo mismo por mí, nos cogimos de la mano y ya no nos las soltamos hasta que llegamos a la estación, allí nos dimos un beso y dijimos que empezaríamos una relación, aunque la mitad del tiempo sería online, el principio fue muy bonito, pero a los pocos días todo cambió, no sé si su familia o amigos “le comieron la cabeza” pero entre la diferencia de edad y distancia todo se fue al traste.

Lo pasé mal de nuevo y eso me desanimó y dejé de buscar pareja dentro de la comunidad, o la gente tenía miedo a comprometerse o no sé qué es lo que fallaba.

Así que me llené de valor y dije que soy asexual en una web de contactos, encontré más personas preguntando que era, que chicos que quisieran conocerme y a los que yo les gustaba a mi ellos no.

Entonces recordé que lo que tenía en común con los chicos de la comunidad, era la afición a los comics, la animación y los videojuegos, así que intenté la búsqueda al revés, buscar asexuales dentro de estos grupos y a ver si así aparecía esa persona ideal.

Di con un chico que se veía buena persona, se interesó por la asexualidad  y por su manera de pensar no parecía un alosexual, anteponía el amor al sexo, diciendo que no era tan importante como nos lo hacían creer.

Pensé que podría ser demisexual, así que le pasé la Asexualpedia y el mismo dijo que si, que lo escrito lo estaba describiendo, vaya que suerte pensé “es uno de los nuestros” seguro que hay más asexuales y personas del espectro asexual que no saben que lo son por desconocimiento, simplemente por creer que son diferentes sin importarles saber por qué.

Volviendo a ese chico, continuamos hablando online muchos días, siempre tenía un momento para mí y me animaba diciendo que seguro que aparecería esa persona, hasta que no pude más y le dije:-Pues a lo mejor ya ha aparecido, podrías ser tú.

Me dijo que porque no, que le gustaba como era y que ahora no estaba con nadie y que además de una relación podría aprender sobre asexualidad.

Pasábamos mucho tiempo hablando y siempre me decía palabras bonitas, así que me animé a quedar con él, quería conocerle en persona, una primera cita, le pregunté que le parecía un picnic en un parque y me dijo que le gustaba la idea.

Así quedamos, pero el día señalado no se presentó, estuve esperándole horas, hasta que se hizo de noche, lo único que conseguí es pillar un resfriado, no contestaba al teléfono ni a los chats, es como si se le hubiera tragado la tierra, continué hablando, bueno es un decir, escribiéndole y mandándole  audios sin recibir respuesta, hasta que me cansé ,ni una amistad quería, era un cobarde que no quería continuar y no sabía cómo decírmelo, bueno eso creo yo, siempre me quedé con la duda del porqué de ese comportamiento.

Así que dejé mi anuncio en mi muro, por si aparecía alguien más pero sin preocuparme si existía esa persona, ya aparecería si no mala suerte.

Ese vacío ahí estaba pero no podía hacer nada para cambiar las cosas, así que decidí continuar quedando con mis amigos del grupo de ases de Cataluña y pasar de todo.

Pero un día un chico llamó mi atención, me reía un montón con las cosas que escribía y no era un crio, solo dos años menos que yo. Sentí en ese momento que había estado mirando en la dirección equivocada, la gente joven tiene miedo a tener una relación seria pero ¿y los de mi edad? ¿Porque nunca había pensado en ellos?

Cada día estaba más interesada en ponerle cara, a esa imagen de Facebook, a esas palabras y ahora más que se había unido al grupo de Whatsapp.

Así que organice una quedada con el grupo, con la excusa de que viniera él y conocerle en persona por fin, pero visto lo que me había pasado con los demás pensé que no vendría.

Pero cuál fue mi sorpresa, cuando dijo que se apuntaba, estuve nerviosa hasta el día de la quedada y la noche anterior me costó dormir.

Éramos un grupo bastante numeroso y él estaba apartado, así que mi primer error fue, no darme cuenta ni de que estaba, es lo que tiene no saber qué cara tiene la gente. Cuando me fijé bien en él, me quedé sorprendida, era al contrario de como lo había imaginado, tenía pelo largo y barba, no era para nada mi prototipo de chico.

Fuimos a dar una vuelta en grupo y a tomar algo en una cafetería, nos sentamos bastante lejos el uno del otro y casi no habló y yo por el contrario, no dejaba de hablar con los que ya conocía o con gente del foro “que por fin les había puesto cara”.

¿Qué podía hacer para hablar con él? Ya se me ocurriría algo y así fue, la excusa ideal era acompañar a cada uno a al metro, bus o donde fueran para despedirnos al finalizar la quedada  y tuve suerte había venido en moto y se quedó el último. Así que como iba con mi hermana no iba a ser tan evidente y conseguí poder hablar con él y al mirarle a los ojos “me hipnotizó”. Sentí algo que no me había pasado nunca, no podía dejar de mirarle mientras hablaba y reía sin razón alguna.

Fue como un sueño, se lo dije a mi hermana y ella me dijo que se había dado cuenta. Tenía que volver a verle como fuera ,así que organice otra quedada, ojala esta vez pudiera hablar más con él, creo que fue a la semana, pero la verdad no lo recuerdo bien, porqué tenia tantas cosas en la cabeza, de lo que podría pasar entre nosotros y lo que me gustaría, que perdí la noción del tiempo.

Llegó el día y vino un chico solo, pensé vaya cagada con perdón pero no pedí la esperanza, esperando a que viniera más gente y entre ellos él y así fue, apareció quedando una extraña quedada de tres.

No sabía cómo hablarle sin quedar mal con el otro chico, había momentos que parecía que el pobre estaba en una cita, aguantando la vela, pero al menos sirvió para conocernos mejor y saber más cosas de él.

Después ya al llegar a mi casa, le dejé en internet, la primera parte de la biografía y una entrevista sobre asexualidad que me hicieron en la radio, sabia pocas cosas sobre él, pero quería que él lo supiera todo sobre mi y era una manera fácil de conocerme sin hacerme pesada. Le gustó mucho y después estuvimos comentando sobre lo escuchado y leído y sin darnos cuenta, las horas iban pasando, nunca había estado tanto tiempo hablando por internet. Así que no me lo pensé, le dije que quería conocerle mejor, que me gustaba como era y que cuando se sintiera solo, allí estaría yo. Se ve que le gustó lo que dije o al menos no se asustó que visto lo visto ya era mucho.

Así que aprovechando unas vacaciones, quedamos para vernos solos y ya todo era evidente, por primera vez había acertado, nos gustábamos los dos, nos dimos la mano, nos besamos y desde ese momento dijimos:-somos pareja.

Fue el 6 de abril del año pasado, lo publiqué en Facebook, siempre había querido llenar ese espacio de tiene una relación con el nombre de alguien y que me quisiera de verdad.

Ese momento fue mágico, diferente de todo lo vivido, no solo era que ese vacío había desaparecido, el me comprendía, animaba y apoyaba en mis decisiones, no podía pedir nada más, era perfecto.

Ya hemos cumplido un año juntos y seguimos igual de enamorados, viviendo nuestros buenos y malos momentos juntos ,descubriendo esos ratos de intimidad y disfrutándolos, perdiendo el miedo a lo desconocido y sintiendo por fin lo que es amar y que te amen.

Desde aquí animo a los que no tenéis pareja y sentís ese vacío, a que lo intentéis, no tiréis la toalla, todos los malos recuerdos desaparecen y ser feliz es lo mejor que te puede pasar, descubriendo que si existe esa persona y que por suerte está a tu lado.

Pero eso no es todo ya que me llevé otra sorpresa, mi mejor amiga no era alosexual si no demisexual, simplemente se dejaba llevar por lo querían sus parejas dentro y fuera del aspecto sexual. La animé a leer la Asexualpedia  y a perder el miedo a ser diferente y sentirse a gusto como eres. Ella siempre fue como una hermana para mí pero ahora aún estábamos más unidas, ya que por fin “hablábamos el mismo idioma”.

En mi caso, por fin descubrí mi verdadera etiqueta al conocer a mi chico, los dos somos demisexuales. Solo siento atracción sexual por él, cosa que no había sentido nunca  por nadie,  y me alegre que los dos en eso también  fuéramos iguales.

En la Asexualpedia dice que los demisexuales solo sienten atracción sexual en relación romántica o amistad íntima y así es nunca la he sentido por desconocidos.

Así que pase de As de corazones (el as que representa a los asexuales románticos) a As de diamantes (el que representa a los demisexuales), dejando esta biografía abierta, para contar los aspectos importantes que aún queden por ocurrir en mi vida…

Montse

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