Soy (A)sexy

Texto original

El pensamiento actual respecto a las sexualidades está centrado en el binomio, así como hay masculino debe haber femenino, así como hay heterosexualidad debe haber homosexualidad, pocas veces se toma en cuenta la inmensa cantidad de tonos entre los polos, y qué decir que se suelen olvidar los polos existentes en los grados más bajos, uno de ellos, la asexualidad, formada también de un inmenso espectro.

El término “asexual” es acuñado por Magnus Hirschfeld en sus panfletos sobre sexualidad en el año de 1896, al igual que Kinsey incluyó la “X” en su escala sobre comportamiento sexual para indicar la asexualidad.

“No es lo mismo que ser célibe, ni lo mismo que ser asexuado o antisexual. No implica necesariamente no tener libido o no practicar sexo o no poder sentir excitación o no poder enamorarse o no tener pasiones o no sentir deseo. En la comunidad asexual la consideramos una orientación sexual, hacia nadie, o la no-orientación sexual”, o en menos palabras, un asexual es aquella persona que no experimenta atracción sexual.

Existen en la sexualidad humana dos polos, lo alosexual y un lado asexual, que puede pasar de un “grisexual”, es decir, quien regularmente no siente atracción sexual, hasta un grado total de asexualidad. Por otra parte, el deseo sexual de las personas puede ir de un extremo “hipersexual” hasta un grado menor “hiposexual”. Cabe recordar que la sexualidad no es algo fijo, algo con lo que se nace y nunca se cambia, sino que día a día se descubre, y al igual que las personas, fluye dependiendo de su sentir, su grado de descubrimiento propio.

Como seres humanos también estamos conformados por orientaciones románticas, que pueden o no corresponderse con las orientaciones sexuales existentes, es decir, que hay grados y direcciones, que puede ir desde lo panromántico, atracción romántica hacia todos los sexos y géneros, hasta lo arromántico, donde los vínculos se establecen en todas direcciones menos en lo romántico.

Hacer entrar un triángulo en una bandera…

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La lucha de la comunidad LGBT ha establecido las pautas para dejar entrar a todas las diversidades, aunque, como lo evidencia el documental (A)sexual, no está integrada del todo, pues, incluso dentro de la diversidad, a algunas personas les resulta extraño la no-orientación.

Uno de los primeros en reconocerse, aceptarse y divulgarse como asexual, fue David Jay, creador de la web y organización AVEN en marzo del 2001, que en español es conocida como REVA, Red por la Educación y Visibilidad de la Asexualidad, ambas dedicadas a difundir este término, no como algo relacionado con la biología, sino con el desarrollo de la sexualidad humana, como una orientación más. Aunque existían comunidades de asexuales en la web desde 1997, ninguna ha tenido tanto éxito y ha logrado acercarse a personas asexuales en todo el mundo como AVEN, pues existe un anglo-foro, un hispano-foro, un foro italiano… con más de 100.000 integrantes.

La comunidad de AVEN (REVA para los hispanoparlantes) está muy organizada, además cuentan con constantes encuestas para dar a conocer la importante cantidad de asexuales en el mundo y, como se puede ver, está formada por personas de diversos grupos etarios, académicos y sociales.

El símbolo asexual por excelencia es el triángulo invertido coloreado en negro, blanco, gris y morado, para integrar a todo el espectro, que pasa de lo grisexual, demisexual,fantasexual, autosexual, hasta llegar a la asexualidad total. Pero tienen otros símbolos, como es un triángulo invertido que va del blanco al negro con todos los tonos grises, una rebanada, también triangular, de pastel, así como el as de picas y el as de corazones, el primero para identificar para el espectro asexual-arromántico y el segundo para identificar al espectro asexual-romántico.

La orientación romántica de los asexuales también es muy rica en su espectro, pues no solo el lado romántico tiene su propio espectro, sino también el arromántico. Cabe aclarar que lo arromántico se refiere a no sentir una atracción romántica por nadie, pero eso no quiere decir que no existan capacidades para sentir atracción estética, intelectual, afectiva, emocional, por alguien. Las personas son capaces de sentir diferentes tipos de amor, y no sentir amor romántico, no indica insensibilidad o algún daño, sino, que forma parte de la diversidad humana y de sus orientaciones.

Villarejo Gómez, activista México

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