Opresión médica y opresión social son dos de los karmas que nos siguen y nos seguirán

¿Imaginan un mundo dónde la subjetividades se dejen de lado y se hable con conocimiento? Bueno, si no agarran un libro o mínimamente un artículo no lo van a lograr. ¿Será un mal social hablar desde el prejuicio? Todos creemos normal lo que asimilamos, asimilamos una realidad de muchos pero donde las minorías quedamos excluidas. La diversidad es solo una cuestión de estadística.

Cuando la comunidad asexual habla de “opresión”, se toma en cuenta patologización y violencia médica y social. Hay muchas formas de oprimir, negar nuestro padecimiento como colectivo también es opresión y muchas veces viene acompañado de hostigamiento, burlas y patologización. Opresión médica y opresión social son dos de los karmas que nos siguen y nos seguirán.

  • “La asexualidad no es una enfermedad, pero sí es un problema de salud. Sabemos, porque la evidencia científica así lo demuestra, que la gente con mayor frecuencia sexual va a padecer menos cáncer y retrasará los problemas degenerativos de ceguera y sordera”
  • “El decir no tengo sexo y defiendo la bandera de la asexualidad me parece un proceso identitario, respetable, que quieren visibilizar, pero no he entendido qué lo oprime. La asexualidad está creciendo, pero puede ser un mecanismo de defensa para aquella gente con un problema sexual real y dificultades de afrontamiento para con la situación o tratamiento”
  • En consulta, se resisten a ser catalogados con diagnósticos médicos (deseo sexual hipoactivo o trastorno por aversión al sexo).
  • Rechazan interpretaciones psicológicas que explican su situación como el resultado de mecanismos de defensa como la represión, sublimación o desplazamiento del deseo hacia otros objetivos, debido a traumas, violencia, poca estimulación y exploración, educación sexual carente, etc.

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No tratamos de llamarte la atención, estamos tratando de llegar a los nuestros, a los que aún no la tienen. Es importante para nuestro colectivo visibilizar a través de la educación inclusiva de todas las diversidades que hay dentro de la sociedad; basamos nuestro trabajo en el respeto y la tolerancia al prójimo. Respeto que muchos sectores carecen. Y les dejo unos consejos:

  • Mandarme a coger no me va a “normalizar”
  • Decir que quiero llamar la atención es el pretexto de los mediocres
  • No es hormonal, no te gastes
  • Estudiar nuestra historia y los conflictos que nos acompañan no te va a matar, tampoco tener un poco de clemencia por una minoría
  • Hay artículos e investigación ¿no los encontrás? Hay que googlear, no se necesita de un ritual o sacrificio
  • No todos los asexuales usamos o somos partidarios de tumblr. La definición de asexualidad no salió de ahí
  • Cuestionar nuestra opresión no la hace desaparecer

¿Imaginan un mundo dónde las subjetividades se dejen de lado y se hable con tolerancia y respeto? Ojalá algún día lo pueda ver. Que la educación le gane a la violencia.

Patriciagr, activista 

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