El activismo puede tener muchas caras

El activismo puede tener muchas caras o mejor dicho muchas razones. Puedo hablar de las mías, que son las que conozco de primera mano. Se que mi forma de ser siempre ha tenido que ver con la necesidad de sentirme independiente y la necesidad de libertad de hacer lo que me propusiera. Me siento atrapada con las relaciones así que siempre las evité. Esto es hasta hace unos pocos meses que descubrí a través de un artículo de un periódico que mi manera de ser tenía mucho que ver con la asexualidad. Si no hubiera habido unas personas conscientes de la falta de información sobre la asexualidad yo nunca, y muchos de nosotros tampoco, sabríamos la razón de nuestro comportamiento y los consiguientes equívocos que todos hemos experimentado en las relaciones sociales, en cualquier ámbito (familia, amigos, pareja, etc.).

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Asexuales México y América Latina, ACA (Asociación catalana de asexuales), Azul Villarejos (Activista asexual, Administradora de Avenitas y Boletín Asexual), Asexuales Chile.

El activismo es voluntario, nadie está obligado a ir a una manifestación, ni dar conferencias. El activismo también es, en pequeña escala, hablar con normalidad de algo que nos importa, porque forma parte de nuestra personalidad, porque ayuda a que los demás no nos presionen en ciertos temas como son el sexo o las relaciones afectivas. Cuanto más nos comuniquemos, más posibilidades tenemos de no sufrir en silencio ciertas situaciones que tanto nos incomodan por no saber explicarnos por la falta de información. Esta es la llave para salir de nuestra pequeña isla imaginaria, esa en la que nos refugiamos para escapar de lo que no entendemos o nos incomoda, en vez de poder mirar a alguien a los ojos y decirle soy asexual, intenta comprenderme y respetarme como yo lo hago contigo.

Mi vida no ha sido mala, pero tampoco maravillosa, la felicidad es algo que deseamos pero que difícilmente se cumple tanto como quisiéramos o nos vende la publicidad, la política, la religión o los cuentos de hadas. Hay personas que su condición la vive con dolor, frustración e incluso odio. Si, han sufrido pero cuidado con dejarse arrastrar por estos sentimientos, porque no les ayuda en su presente y por tanto tampoco en su futuro. No hay que ignorar el dolor, forma parte de la existencia como la ilusión y la felicidad, cada cosa tiene su momento y pasa, no la retengamos. El activismo debe facilitar el tránsito entre estas etapas de la vida, para ello es necesario trabajar desde la pequeña escala conversando con aquellos que tenemos a nuestro alrededor y en mayor escala con otros que nos escuchen aunque no nos conozcamos de nada.

La finalidad del activismo es construir algo útil, en nuestro caso que sea reconocida la existencia de la asexualidad. Si la asexualidad existe para todos el dolor de algunos también es real, es el primer paso para remediarlo y evitarlo en el futuro.