«Esta condición de ellos, su enfermedad, seamos sinceros»

Diálogo entre las presentadoras Paola Perego y Laura Campiglio en Radio2, durante la emisión «Al posto del cuore»:

«¿Son los que no se clavan un clavo?»
«No, peor aún, afirman esto como una opción de estilo de vida. ¿Pero dónde terminaremos?
«¿Pero existen? ¿Son hombres también? ¿Hombres que no tienen interés en el sexo? «» Increíble pero cierto. »
«Según estudios recientes, el 1% de la población es una enfermedad muy común».
«Estoy enfermo, loco».
«Estas personas extrañas, porque son extrañas …».
«Ellos reclaman su elección de vida así que, sin vergüenza, no entiendo».
«¿No es que viven mejor? No tienen distracciones y las mujeres pueden no estar depiladas … «.
«Paola, por favor, detente, estás hablando como una asexual».
«Esta condición de ellos, su enfermedad, seamos sinceros …»
«Hay buenas noticias: los asexuales ciertamente no se reproducen, por lo que son una categoría en peligro de extinción».

El diálogo llevado por estas dos «Comunicadoras» obviamente enfureció a las asociaciones asexuales de Italia que brindaron varias notas a la prensa aclarando información y mostrando su indignación, que está bien sentirla porque esa impotencia y frustración nos hacen movilizarnos y luchar para ser escuchados.

Durante años han estado realizando trabajos de información, activismo en el territorio local y nacional, yo sigo sus blogs y páginas, realmente hacen un excelente trabajo. Con recursos disponibles a nivel virtual y el compromiso de muchos voluntarios por visibilizar. Dentro de unas de las notas que leí la asociación italiana expresa:

«Ciertamente no habrá traído nada bueno, especialmente a aquellas personas más jóvenes que, tan pronto como «salieron de closet» con la familia, se sintieron ridiculizadas de esta manera y por lo tanto, fueron invalidadas y ridiculizadas frente a sus seres queridos, y aquellos que aún no están «visibles», han sido ofendidos y tratados como monstruos a escala nacional.»

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Marcha de la comunidad asexual italiana.

Debemos enfatizar que la asexualidad se define, y vuelvo a aclarar que hay estudios sobre el tema, como una orientación sexual caracterizada por la falta de atracción sexual hacia todos los géneros. En estadísticas las personas asexuales, superamos la cifra del 1%, hoy nos referimos a cifras de alrededor del 5% en que concierne a todo el espectro asexual. Somos una minoría invisibilizada por la mayoría y por las minorías también; el que no me crea que vaya a Twitter o a YouTube; es solo buscar la palabra Asexualidad, leer comentarios y horrorizarse.

Comenzamos a hablar sobre la asexualidad durante los estudios de Alfred Kinsey, a fines de la década de 1940, quienes notaron un porcentaje de personas (estimado entre 1% y 10%) que no experimentaban atracción sexual hacia ningún género.

La primera asociación asexual en formarse, en ese momento solo virtual y a nivel internacional fue AVEN (Asexual Visibility and Education Network), fundada hace casi 20 años, se remonta a 2001. Los grupos de asexuales han estado participando en Pride a escala mundial desde 2008. En Argentina, los primeros grupos asexuales participaron en un Pride por primera vez en 2012, en Buenos Aires, fecha que recuerdo porque llegué a la comunidad asexual. Dentro de Italia hay una asociación, Carrodibuoi, que brinda información y también organiza marchas y participa a favor de la diversidad. Están aún más organizados que muchos países a nivel latino que estamos dando nuestros primeros pasos en organización de actividades y desarrollo de nuestro activismo sectorial, aún así son maltratados e invisibilizados por «Comunicadores». Miren la importancia de ser un «comunicador social» y cómo se pierde en cinco minutos de aire. ¿Estamos comunicando o denigrando? ¿Un Comunicador puede transmitir discriminación y burlarse sin importar las consecuencias? ¿Qué clase de profesionales somos? Digo esto porque también le sucedió a dos de mis activistas en un programa de Colombia, el cual buscaba denigrar y evitar la información. Los asexuales a nivel internacional estamos expuesto a la burla y el destrato de gente «profesional» que no entiende el valor de la comunicación con otro ser humano.

Soy una persona y tengo derecho a no ser ofendido. Una burla no es una opinión. Denigrar y maltratar no es un derecho. Un Comunicador no puede pensar que el atropello a otro ser humano es «comunicación». Un programa de radio de este estilo profundiza la ofensa y la desinformación que sufrimos a diario.

Patricia.Gr, activista y administradora Avenitas