Activismo, motor de educación y visibilidad

Autor: Patricia.Gr

Quiero dar un cierre definitivo sobre el hostigamiento que los activistas que estamos en Avenitas, nuestra red de visibilidad, vivimos desde el 2016. Un cierre en general, si hoy vuelvo a tocar el tema es porque desde el 2019 sufrimos acoso de otros «activistas»; de corazón espero que sea el último año y comience la presencia de la madurez que la comunidad asexual merece.

Voy a abordar el tema que me llevó a montar la red de trabajo, hoy virtual y presencial, mi idea para el próximo año es profundizar el trabajo educativo, sobre todo lo referido a mi educación, necesito las herramientas para que nuestro trabajo sea serio y respetado; cosa que hemos conseguido pero aún nos falta. Nosotros quisimos fundar un blog para que nuestra diversidad quede plasmada. Jamás, de mi parte, pensé en obtener algo de él. Parte del equipo sufrió patologización y creo que esa huella es la que nos hace trabajar y no abandonar la lucha.

A través de estos años hemos muchas veces pensado en dejar el trabajo dentro de la web, Avenitas y las páginas como archiveros; fue tal el cansancio por las mentiras, críticas, acoso, injurias, que nos preguntamos; ¿para qué seguir en un ambiente hostil? Nos llegaron a enviar relatos que prácticamente copiaron y pegaron de grupos privados para que tengamos problemas y no sé si son las mismas personas que luego llevaron «el chismes» para ocasionarlo, han actuado con tal mala fe que ya pongo todas sus excusas en dudas.

Voy a expresar lo que yo siento que es el activismo y la manera de proceder de nuestro equipo en dicha tarea, es nuestra forma de ver y actuar, no significa que otras formas de proceder no sean válidas; ya que las necesidades varían de activismo en activismo. Lo que no es válido es golpear y desear  que alguien que realiza la misma tarea que vos, visibilizar, fracase. Eso no es ético y tampoco lo hace una persona que entienda qué es un activista o el valor de la visibilidad dentro de América Latina.

girl-1205254_960_720

Solidaridad y colaboración

Sé que a lo largo de estos casi siete años logré amigos y enemigos, menos de los dedos de una mano. No me arrepiento de haber hecho todo lo que hice para mantener un equilibrio dentro del colectivo. Somos una comunidad multicultural unida por un mismo idioma y absolutamente todas nuestras voces tienen el mismo valor.

La comunidad asexual de habla hispana tiene mucha riqueza y variedad, distintos estilos de activismo. Comenzar a comprender qué necesita cada zona y valorar la solidaridad y colaboración en vez de la jerarquía podría «activar» a las zonas que aún hoy carecen de visibilidad. Nuestro trabajo como activistas debería ser con mira solidaria  a todas esas zonas que aún están inactivas y donde la invisibilización reina.

Un activista sirve a su gente, es un educador y muestra los aspectos de la realidad que percibe el colectivo. No necesita subirse a nubes de jerarquía o inventar subjetividades para derribar a otros que como él, comparten la misma lucha. Alguien que se jacta de ser activista no habla de lucha por poder, ni usa privilegios para invisibilizar el trabajo de otros. Somos un colectivo multicultural y quien no lo entienda así está ciego.

No sé si parte del activismo hoy sabe lo que ocurre en esa oscuridad, si tiene realmente idea de lo que sucede dentro del marco de patologización, ni siquiera sé el valor real que los mueve. En vez de escuchar muchas veces pretendemos silenciar nuestro hostigamiento. En vez de implementar el apoyo mutuo e incentivar a otros activistas, preferimos hostigarlos por competencias inútiles, falta de inteligencia y empatía. A una comunidad la formamos todos «Acá no vale influencias o el continente donde estés». Lo único que debería mover al activismo es la visibilidad.

Nuestro Deseo

Que el activismo sea el faro que traiga a los nuestros con un mar en calma, sin violencia u opresión, ese es nuestro deber y proceder; ni rivalidades, ni abusos de amiguismo, ni poder, ni hostigar a otros activistas. Nuestro trabajo es dar el ejemplo.

Un nuevo año de la creación de Avenitas. Un año y ya van cinco, un proyecto que muchos no creyeron posible, es un gusto estar en casa y poder ayudar. Gracias por regalarnos cuatrocientos doce relatos que muy pronto serán editados y compartidos. Muchas gracias por elegirnos con ya ciento sesenta y cuatro mil visitas en este año, no saben la fuerza que nos da para seguir.

Que la solidaridad y el respeto comience por quienes somos activistas.

Posdata

Muchas gracias por los regalos virtuales que me llegaron por mi cumpleaños, por Navidad. De corazón, mil gracias.