Somos una comunidad y nuestra lucha es colectiva

Escrito por: Patricia.Gr

Voy a contarles sobre uno de los problemas más grandes que presenta la comunidad asexual de habla hispana y voy a hablar sobre mi experiencia particular. En el 2012 presenté un proyecto en AVENes denominado comunidad REVA; dicho proyecto consistía en la activación de pequeñas comunas correspondiente a distintos países dentro del territorio latino. La función principal que tienen, hoy siguen funcionando, es la transmisión de información perteneciente de los trabajos que se realizaban en dicha comunidad, en esos momentos Avenites y la Asexualpedia, luego se fueron sumando otros. Ya como en el 2015 me percaté que el entusiasmo por la activación y contención de las comunidades aún desprovistas de lo esencial no era algo importante para la administración, tampoco el desarrollo y la expansión del activismo, así mudé mi trabajo a una red creada por Citlally Villarejo; a la que hoy denominamos Activismo Asexual.

Mi forma de pensar es desde lo colectivo, no me permito pensar desde lo individual, y creo que se percibe en la labor que realizamos. También por eso presento problemas con algunas comunas, solo es una y está apartada de mi labor. Para mí, lo voy a repetir siempre, es un «todos juntos». Yo no dejo a nadie atrás.

Pedestrians, People, Busy, Movement, Hectic, Osaka

En estos años creamos herramientas indispensables para que cada comunidad crezca a su tiempo, todos los colectivos necesitan un proceso de aprendizaje y activación. No es rápido, no es fácil, hay que romper muchos miedos internos y comprender qué somos. También cada país posee un marco o contexto social único. Es algo complejo de ver, de realizar y a eso hay que sumarle empatía, en la sociedad falta solidaridad y sobra egoísmo. Creo que es con la principal piedra que nos topamos y nos vamos a seguir topando. Nosotros acompañamos sin invadir y dejamos los grupos a administradores una vez que los vemos sólidos, es lo sano.

Estamos bien encaminados, muchos nuevos grupos se preparan para marchar, transmiten información, ya son autosuficientes. Se crearon nuevas comunidades internacionales que van  a cuidar y contener a los que no tienen recursos hasta que logren fuerza para liderar su propia lucha, educación y visibilidad; gente que va a velar por todos y que hará más liviana nuestra labor. Jamás hay que ver al activismo como un monopolio, algo a controlar. No es posible. Necesitamos más manos que deseen ayudar y transmitir. Esa es la finalidad de los activistas. Nosotros sabemos que nuestro trabajo es expandir. Es la única forma de llegar a todos. 

¿Y por qué les explico esto?; Para que observen que tenemos historia y lucha. Que se necesita la presencia del activismo de habla hispana en distintos sectores, por distritos, provincias, país, internacional. Cada uno realiza una labor única. Tampoco hay que presumir que el activismo presencial es superior al activismo virtual; son completamente diferentes. No se pueden comparar. Un activista virtual programa, monta charlas por whatsapp, telegram o skype; atiende personalmente a los usuarios, prepara material, narra, crea, expone; ¿ven cómo también es importante? Lo valioso es despertar, dar a conocer, trabajar por el otro; entender que somos una comunidad y nuestra lucha es colectiva.