DECIR NO POR AMOR PROPIO

Autor: Citlally Villarejo

“Amiga date cuenta que ese vato vale verga”

Amiga date cuenta- Sailor Fag

Pareciera ser una constante en las identidades femeninas que forman parte del espectro asexual que de manera sistemática se sufra en algún grado violencia sexual por parte de la pareja aún más específico en el caso de las heterorrománticas (aunque no se puede negar que también ataca a identidades masculinas).

Debido a que crecimos en un sistema patriarcal entendemos las relaciones humanos siempre desde la perspectiva del amor romántico, normalizando sus vicios y volviendo aceptables conductas tóxicas. Sin embargo en este texto se solo se abarcara el tema de la violencia sexual.

Pese a que en algunos países el abuso sexual solo es calificado así cuando hay penetración y lucha, nosotros, al igual que muchos colectivos y países, tomaremos cualquier conducta sexual no consensuada como violencia sexual, y el consentimiento no solo tiene que reducirse a decir que sí, si no, a auténticamente desear el acto, ya que el “sí” a veces tiene el origen en manipulaciones, miedos o inseguridades.

Callejón, Carretera, Sicilia, Italia, Centro, Centro histórico

Dentro de nuestra comunidad el sector alorromántico se ve violentado muchas veces por el miedo a no tener una pareja, si bien los sexopositivos o sexo-favorables no tienen del todo el problema, sí pasa con los neutros y con quienes no experimentan deseo sexual, quienes aparentemente ceden ante sus parejas no por deseo propio si no por complacer al otro, por miedo a perder su amor o a que la relación terminé.

Decir no por amor propio: ¿Hasta dónde es sano ceder por amor? En ningún punto, en el caso de las personas que se involucran con personas no normadas, como es el caso del espectro asexual, debe de tener presente que su pareja no tiene por qué ceder ante un capricho sin atracción ni deseo sexual algo que resulta placentero se vuelve obligatorio, desdeñable e incluso violento. Si el amor fuera de los mitos románticos se halla en la relación, entonces es posible llegar a acuerdos que no sobrepasen los límites de uno y del otro para tener intimidad de manera saludable, deseable por las partes involucradas.

Y no, decir que no a algo que no deseas hacer ni está mal ni es por falta de amor hacia tu pareja/parejas ni es inseguridad, es autocuidado y amor propio, cosas que son vitales para nuestra salud mental, física e incluso para nuestra supervivencia; nadie está obligado ni por amor ni por ningún vínculo a hacer algo que no desea. Te invito a pasar este texto a tu pareja/parejas para abrir un canal de dialogo sobre el tema, así expresar lo que te incomoda en el tema, tus límites y lo que en realidad deseas. NO ES NO.