¡El show continua! Cuando el elitismo nos aplasta e invisibilizan, grupos que fomentan el odio dentro del colectivo

Autor: Mar de Soles

En el grupo de asexualidad viví una situación algo incómoda. Sé que la antisexualidad es algo que por desgracia nos va a acompañar siempre entre circo y divismo; así como cierto sector clasista dentro del activismo que con aire de grandeza opaca el trabajo de otros; ego y discriminación. También aquellos LGBTQ fóbicos que no pertenecemos al colectivo diverso.

Los heteronormativos que saben que no encajan en la norma y siguen creyendo que ese es su lugar, aún fingiendo ser lo que no son. Los que creen que todo es cuestión de gusto y no ven su sexualidad como diversa tapando lo que nos hace asexuales, que es la falta de atracción por la persona. Lo sé, ya es la idea de comunidad fragmentada que llevo y gracias a esos sectores prefiero huir de forma continua. Mi vida no es la norma dentro del colectivo asexual y he sido perseguida y discriminada gracias a la vida que me tocó en suerte y no me apetece cambiar ¿quién cambiaría un amor por gente que te desprecia por jugarte por esa persona ajena a tu orientación?

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No le hacen bien al colectivo, no sé qué ganan agrediéndome porque estoy dentro de una pareja mixta; ni tapando el activismo que hago y decir que no es tal por escribir en un blog y dar información en grupos cerrados. Tampoco invisibilizar a la comunidad por una posición cómoda sosteniendo el cartel “es un gustito o una posición que tomo”. Si fuese un gusto o una posición se llamaría “abstinencia o celibato”. La asexualidad no es una postura moralista, no merezco ser agredida cada vez que digo que formamos parte de la comunidad diversa. Mi trabajo no merece ser opacado por gentecita que cree falsamente que la comunidad completa posee sus dramas existenciales o soportaremos sus aires por salir en un diario o revista virtual ¿Cuándo se volvió un circo?

En fin, el colectivo asexual para crecer necesita despejar su camino de todo un conjunto de tíos que menosprecian y hasta parasitan la etiqueta. Cuando se entienda que somos parte de la diversidad sexual, ya no haya rasgo de fobia dentro y fuera del activismo; recién ahí y solo ahí podrán decir que se ha madurado. No creo que los antisexuales maduren. Ni siquiera creo que comprendan el daño que ocasionan. Pero si les apetece hacer algo sabio por la comunidad, dejen de sacar la etiqueta a su juicio. No tienen un don para saber quién es o no es asexual. Llámense al silencio.