Siempre necesité que me aceptara

Autor: M. Alba

Hace varios meses pienso en escribir una entrada en Avenitas, leo el blog y nunca me animé a hacerlo; quizás por vergüenza o por no saber si es interesante. Inseguridad mía.

Todos los sábados voy a almorzar con mis  padres a casa de mi abuela, la idea es pasar el día y disfrutar con ella. Está con depresión con el asunto del covid y que salió de todas sus rutinas, incluso nuestras visitas. El médico nos ha dicho que es conveniente volver a visitarla y cuidarla, es complicado y nos da mucho miedo. Mi papá, aunque me cuesta un chingo decirlo, es una  persona narcisistas y egocéntrica. Sin olvidar su diversofobia en general. Cada vez que almorzamos en casa de mi abuela materna me hace sentir muy mal. Él nunca conoció alguna novia, soy asexual arromántico. No necesito sexo y tampoco una pareja sentimental, sé que hay asexuales arrománticos que eligen tenerlas y formar vínculos; a mí me gusta la soledad y manejar mis tiempos.

Cuando van otros tíos, todo se pone mucho más turbio; sé que lo debo a ser hombre y su idea de lo que es serlo. Me trata de homosexual sin serlo constantemente y me humilla continuamente llevando mi vida al rol de fracasado sin vida sexual. No solo me pone incomodo a mí, también a mi abuela y mi mamá, las dos temen que deje de ir. No tengo planeado ir con menor frecuencia o desaparecer de la vida de mi abuela, sé que ella me necesita mucho y me espera muy contenta. Lo sé porque habla mucho por teléfono conmigo. Nuestra relación es muy cercana. Siempre soñé hablar con mi papá sobre mi orientación sexual; pero cada vez que tomo esa decisión y me echo de valor vuelvo para atrás, porque yo siempre he querido que me acepte y me quiera. Con el tiempo creo que hablar y sincerarme, o la idea que me acepte nunca va a pasar, me distanciaré día a día solo de él.


La forma que él tiene de ver un hombre es muy arcaica y no quiero ser el molde de sus expectativas; tampoco fingir para satisfacerlo. Me gustaría que me mirara como mi abuela, con mucho amor y dulzura. Ella acepta cada parte de lo que soy y como soy; ¿cómo podría dejar de verla? Voy a seguir yendo por ella y mi mamá. Tomen este escrito como una forma de mostrar la opresión que sentimos los hombres dentro de la cultura machista. Es mi forma de liberar la angustia que siento por no ser como mi papá desea y la sociedad en general.