Normatividad dentro de la comunidad asexual

Escrito por: Erik Mata

A continuación les presento las capturas de pantalla de la publicación en cuestión y doy respuesta a los puntos que trata en caso de que la desinformación que contiene genere confusión.

Lo que el autor de esta publicación llama “instinto reproductivo” y “deseo reproductivo” no son términos biológicos, sino conceptos inventados, basados vagamente en la etología (antigua rama de la biología que estudia la conducta de los animales, y que ha sido sustituida por la ecología de la conducta) y en la biología evolutiva. La variabilidad es inmensa según la especie de que se trate, pero no es inusual que en ciertas especies animales haya individuos que no presentan actividad sexual (instinto de apareamiento) o que presenten conductas sexuales que pueden estar orientadas a individuos del sexo opuesto, del mismo o ambos. Asimismo, recordar que los animales no actúan “con la finalidad de”, puesto que la evolución (a través de la selección natural y otros mecanismos) es un proceso aleatorio que carece de dirección, sentido o propósito, es decir, no es correcto desde el punto de vista científico/biológico decir que los animales se reproducen para garantizar la supervivencia de su especie. La idea del “éxito reproductivo” es una abstracción humana para explicar las tendencias observadas en los mecanismos evolutivos, como la selección natural, la deriva génica, entre otros.

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Publicación en Asexuales México y América Latina que intentó patologizar a la asexualidad. 

Por su parte, la actividad sexual en los animales (incluyendo el ser humano) es multifactorial y está regulada por una compleja interacción de elementos genéticos, fisiológicos (incluyendo la regulación hormonal) y ambientales. Si bien la ciencia en su estado actual no es capaz de comprobar la existencia en los animales del razonamiento consciente como los humanos lo entendemos, tampoco es posible asegurar su inexistencia. Sin embargo, la observación objetiva de la conducta de otras especies animales, así como el estudio de sus respuestas fisiológicas, permite suponer que en otras especies existen también vínculos emocionales, sobre todo en aquellas que viven en grupos sociales. De igual modo, existen especies en las que la actividad sexual cumple funciones más allá de la reproducción y se cree que ayudan a fortalecer tales vínculos, como es el caso en delfines y chimpancés bonobos, lo cual incrementa sus probabilidades de supervivencia y por tanto serían rasgos (conductuales en este caso) favorecidos por la selección natural.

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El perfil fue borrado luego de la publicación. Texto final que deja claro la patologización. 

Cabe mencionar que las hormonas por sí solas NO conducen al instinto de apareamiento. La mayoría de las hormonas cumplen múltiples funciones dentro del organismo, que van desde la regulación metabólica y el procesamiento de nutrientes, pasando por el desarrollo de tejidos y hasta modificaciones conductuales. La misma hormona secretada en diferentes etapas de desarrollo de un individuo, o incluso en diferentes momentos del día y en combinación con otras hormonas y factores ambientales puede conducir a efectos muy variados, por ejemplo, búsqueda de alimento, sueño, agresividad, territorialidad, estrés y también instinto de apareamiento. Cabe mencionar que otro concepto que va entremezclado en lo que esta persona llama “instinto y deseo reproductivos” es el instinto parental. En tanto que hay muchas especies en las que los progenitores (uno o ambos) dedican tiempo y recursos al cuidado de sus crías, hay muchas especies en las que no sucede y esto es completamente independiente del instinto de apareamiento. Se han observado casos en pingüinos, borregos, primates, ratas topo y demás mamíferos, por no mencionar todos los insectos coloniales, en que algunos individuos (o a veces solo uno) cumplen la función de reproducción y los demás individuos (que no se aparean) se hacen cargo de las crías. Una vez más, hay que tener cuidado con el uso del lenguaje para no dar la impresión que los animales actúan de este modo “con intención” de garantizar la supervivencia de su especie, y también insistir en que NO TODO EN BIOLOGÍA SE RESTRINGE AL SEXO Y LA REPRODUCCIÓN (demasiado leer Freud…).

Debo hacer énfasis en la pésima práctica pseudocientífica y poco ética en que incurre esta persona al partir de una conclusión (o mejor dicho un prejuicio) y querer justificarla con conceptos descontextualizados tomados de la ciencia. Este tipo de razonamiento es lo mismo que condujo a algunos de los episodios más atroces de la historia humana como la esterilización forzosa y genocidios basados en teorías de eugenesia y frenología, por citar un ejemplo. Igualmente es el tipo de razonamiento detrás de grupos ultraconservadores y religiosos que tratan de deslegitimar modelos teóricos científicos al reducirlos a “ideología”, tal como la “ideología de género”. Es lo que esta persona intentó hacer, reducir la asexualidad a una ideología, o peor, patologizarla al decir que es una represión derivada de un trauma.