Las personas asexuales nos cuentan cómo son sus vidas románticas

Por Serena Sonoma, publicado el 24 de enero de 2019.

Traducción de Erik O. Mata Guel

“Puedo mirar los ojos de mi novia y sentir la calidez que cualquiera en una relación feliz sentirá – simplemente no siento ese impulso sexual para lanzarme sobre alguien”, y otras historias de amor ace.

Como la asexualidad existe en un espectro, el término puede causar confusión en algunas personas – incluso entre algunas personas asexuales, o “aces”, si no están familiarizadas con sus muchos significados. De lo que algunos no se dan cuenta es que mucha gente asexual está interesada en las relaciones románticas – y que eso no desacredita su identidad.

Para entender esto, primero tenemos que entender que la orientación sexual y la orientación romántica son dos entidades separadas. La orientación sexual define hacia quién una persona siente deseo sexual, en tanto que la atracción romántica es el sentimiento de verse atraído por una persona a modo de querer formar un lazo íntimo. Básicamente: la atracción romántica es amor, y la atracción sexual es lujuria. Estos dos conceptos pueden estar entrelazados en muchas formas distintas: una persona puede ser heterosexual y ser homorromántica, u homoseaxual y ser heterorromántica – o cualquier combinación de tipos de atracción, incluyendo el sentir solamente uno de los dos tipos.

Sondear la prevalencia de la asexualidad es difícil, considerando que la asexualidad es un término sombrilla que incluye múltiples identidades. Una persona que se identifica como ace puede caer en cualquier parte del espectro de la asexualidad – incluyendo antisexual, sexo-positivo, gris-A, y más. Otras personas asexuales pueden no conocer el término en sí. El Instituto Williams estima que el uno por ciento de la población es asexual, aunque ese número viene citado de un estudio por Anthony F. Bogaert en el que dice que es una estimación burda.

Para entender mejor cómo es estar en una relación romántica cuando te identificas como ace, hablé con personas asexuales que experimentan atracción romántica acerca de lo que les gustaría que la gente no ace supiera sobre sus identidades y relaciones de pareja, y tambiénde lo que habrían deseado saber antes.

Algunos asexuales han comprendido su sexualidad durante toda su vida. Angélica (quien pidió omitir su apellido para proteger su privacidad) es una asexual demirromántica de 21 años; el segundo término significa que ella sólo experimenta atracción romántica luego de haber desarrollado una conexión emocional previa con una persona. “Supe que era ace desde alrededor de los 10, aunque consideré la posibilidad de ser gay, pues tiendo a encontrar a las mujeres más atractivas”, dice ella. “Me establecí en mi identidad ace cuando me di cuenta de que la atracción había sido una mezcla de atracción estética (como encontrar bella una obra de arte) y admiración personal”.

“Nunca quise una relación – me imaginaba a mí misma viviendo en un pequeño apartamento con mis varias mascotas cuando creciera”, cuenta Angélica. “Luego conocí a mi pareja y pasé de identificarme como estrictamente arromántica a demirromántica luego de meses de investigación y deliberación”.

Angélica dice que ser estrictamente arromántica significaba que ella nunca desarrollaría sentimientos románticos por nadie, pero como demirromántica, ella cayó por su mejor amigo (ella recalca que esto no habría pasado con cualquiera de sus mejores amigos – es que a ella le atraía esa persona específica). “Cuando conocí a mi pareja, yo no tenía en absoluto ningún interés por el romance. Fue sólo después de volvernos muy cercanos que empecé a pensar en él todo el tiempo al punto de provocarme dolores de cabeza… pero eran dolores agradables, adictivos. Siempre añoraba hablar con él – ver la luz de notificación de mensajes encenderse en mi teléfono me ponía muy feliz. Por primera vez, pude verme a mí misma viviendo juntos y pasar mi vida junto a alguien”.

“La gente suele pensar que los asexuales son básicamente gente que no quiere sexo, erróneamente igualando la atracción sexual con el deseo sexual”, dice ella. Si bien esta descripción encaja con una parte de la comunidad asexual, también hay muchos asexuales que disfrutan y buscan activamente el sexo”, dice ella. Aunque los dos por lo general están emparejados, la atracción sexual se relaciona con el/los género(s) por los que una persona es atraída y suele ser motivada emocionalmente por los sentimientos que alguien tiene hacia la persona que encuentra sexualmente llamativa – en tanto que el deseo sexual es puramente motivacional, y se refiere al impulso de buscar actividades u objetos sexuales específicos. La atracción sexual puede conducir al deseo sexual, pero ése no es siempre el caso y la gente ace tiene mucha variación en cómo cada individuo experimenta cada una y cómo actúa con base en ellas en una relación.

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Photo by VegerFoto via Stocksy.

Elisa Hansen de 35 años, que vive en Carolina del Norte, es acebirromántica, lo que significa que ella se siente atraída románticamente por más de un género, mientras que su orientación sexual es asexual. “Algunas personas sí experimentan excitación a pesar de no experimentar atracción, pero yo no soy una de ellas”, dice ella.

Elisa está casada actualmente, y conoció a su pareja durante el tiempo en el que ella finalmente descubrió su asexualidad luego de tres largas relaciones serias tanto con hombres como con mujeres. En aquel tiempo, Elisa dice, ella no entendía plenamente que era asexual, y en cambio sentía que algo estaba “mal” con ella mientras trataba de lidiar con eso.

Luego de lograr entender su asexualidad, Elisa conoció y se casó con su actual pareja. “Nuestro matrimonio es muy feliz y sano, y el sexo es una pequeña parte de él. Queremos tener una familia, así que hemos tenido sexo con el propósito de tener hijos”, cuenta ella.

Elisa dice que su pareja se siente atraída sexualmente por ella, pero no tiene una libido alta – aunque Elisa dice que él entiende que ella está dispuesta a tener sexo con él con el propósito de hacerlo feliz, él rara vez lo pide. “Cuando no estamos tratando de concebir, no me siento sexualmente atraída por él en absoluto, aunque lo amo mucho y amo construir una vida junto con él”.

Elisa dice que el hecho de que ella ocasionalmente tenga sexo puede conducir a malentendidos acerca de su sexualidad por parte de otros. “Muchas conversaciones suenan como que, ‘si una persona hace X, entonces no son realmente asexuales’”, dice ella. Elisa cree que la única cosa que realmente importa al determinar si una persona es ace es si ella misma se identifica así.

Elisa cita la Escala de Atracción Violeta-Rojo como algo útil para ella en la comprensión de que la asexualidad es un espectro. La escala mide la atracción en dos dimensiones: quién te atrae, y cómo te atrae. Está diseñada para sustituir la escala Kinsey en un esfuerzo por simplificar la sexualidad humana y a la vez permitir la complejidad. La escala también profundiza en las atracciones primaria y secundaria. La atracción primaria se basa en información fácilmente perceptible de una persona, como su aspecto, olor, rasgos físicos y primeras impresiones. La atracción secundaria se basa en la relación y las conexiones emocionales que desarrollamos con una persona, y está más basada en la percepción de su personalidad y experiencias compartidas.

Aarón, un asexual heterorromántico de 25 años que vive en Virginia Occidental, describe su relación con la atracción así: “Puedo mirar los ojos de mi novia y sentir la calidez que cualquiera en una relación feliz sentirá – simplemente no siento ese impulso sexual para lanzarme sobre alguien”.

Como lo señala el estudio de 2015 “Volviendo queer la asexualidad: la inclusión de la asexualidad en espacios queer” por Dominique A. Canning, una estudiante doctoral en lingüística de la Universidad de Michigan, siempre ha habido un empuje para negar la inclusión de la asexualidad porque muchos en la comunidad no los consideran “queer”, lo que ha causado que pocos espacios “de la vida real” para gente asexual se enfoquen en sus identidades. Sin embargo, Aarón piensa que la comunidad asexual está creciendo conforme más personas son conscientes de la comunidad LGBTQ, también referida como la comunidad LGBTQIA+ para incluir a aquéllos que son asexuales.

“La falta de atracción sexual es una parte tan importante del espectro de la sexualidad como las orientaciones sexual y romántica del resto de la comunidad LGBTQ”, dice Aarón, pero señala que incluso algunos dentro de la comunidad LGBTQ no entienden o menospreciana la gente asexual.

“Muchas discusiones sobre la asexualidad con aquéllos que no la entienden o les molesta terminan en el mismo punto en que acababan las conversaciones sobre bisexualidad hace algún tiempo, con gente diciendo, ‘No has encontrado a la persona correcta’, o ‘Es sólo una fase’”, dice Aarón.

La falta de entendimiento de prospectas parejas también puede ser un problema para algunas personas ace. Conectar con parejas románticas puede ser más duro para ellas, especialmente cuando su pareja no es asexual. Algunos tendrán sexo con su pareja para hacerla sentir cómoda, como Joey Schwind, de 26 años de Ohio, que esheterorromántico y gris-asexual (o “gris-ace”), un término que aplica a las personas que generalmente se identifican como asexuales, pero que a veces experimentan atracción sexual. Él cuenta, “Es difícil navegar por los deseos sexuales de una pareja – te hace pensar que no estás haciendo lo suficiente por ella”.

Joey dice que si alguien quiere más que lo que puede ofrecer, entonces no es alguien para él: “Trato de averiguar acerca de la persona y sus deseos sexuales antes de apegarme a ellas”. Sus relaciones duraderas no tendieron a enfocarse en las partes físicas del sexo, sino en la consideración de las necesidades y experiencias sexuales particulares uno del otro. “Por lo general hacía lo que podía para complacerlas, y el hecho de hacer algo que disfrutaban tanto me hacía disfrutarlo yo también. Si había sexo, tendía a centrarse en su experiencia. También estuve con alguien que tampoco necesitaba sexo, y entonces, si es que llegábamos a tener sexo, era extremadamente raro, pero aun así significativo”.

Angélica dice que la sociedad necesita apartar la asunción de que el sexo es una necesidad universal para disfrutar la intimidad y las relaciones cercanas – o incluso el sexo mismo. Angélica continúa, “Hay muchas personas asexuales que disfrutan y activamente buscanel sexo”, ella dice. “Reconocer y discutir las variaciones es una parte importante del entendimiento de la asexualidad”.