Las personas no son marginadas en forma individual, son marginadas en forma colectiva

Escrito por: Patricia. Gr

Marginación es el acto de segregar a un grupo excluyéndolo. La marginación es mantener a un grupo fuera de la sociedad por «x» motivos. Cuando los grupos LGBTQ+ nos anulan la etiqueta de diversidad sexual, nos margina. Lo más chistoso es que marginar es una forma de opresión social. El que dice que no somos oprimidos, «nos oprime». Las personas no son marginadas en forma individual, son marginadas en forma colectiva, por grupo de características comunes. Así que todos somos marginados por distintas razones; por gay, por asexual, por trans, por gordo, por lesbiana, por nivel sociocultural o económico. Siempre está esa hambre de superioridad a través del sometimiento a otra población más débil. La sociedad es una máquina de exclusión. Siempre encontraremos personas opresoras cuando ven la mínima oportunidad de poder.

Uno de los errores más comunes es creer que la patologización de la asexualidad está cerrada. En la página 434, en la sección sobre Trastorno de excitación o interés sexual femenino (302.72), al final de las «Características de diagnóstico», podemos leer:

«Si una falta de deseo sexual de por vida se explica mejor por la autoidentificación como ‘asexual’, entonces no se haría un diagnóstico de trastorno del interés o excitación sexual femenino.

En la página 443, en la sección sobre Trastorno del deseo sexual hipoactivo masculino (302.71), al final del “Diagnóstico diferencial”, podemos leer:

“Si una falta de deseo sexual de por vida se explica mejor por la autoidentificación como ‘asexual’ ‘, entonces no se haría un diagnóstico de trastorno del interés o excitación sexual femenino.«

En ningún momento se nos reconoce como una orientación sexual válida y aún hay patologización en gran parte de América Latina y España. Se deja un marco de libre interpretación al profesional, que muchas veces por prejuicio o desconocimiento patologiza. Es verdad que muchos profesionales de la salud no están capacitados o han recibido instrucción sobre nuestra orientación.

Otro tema a remarcar es que con el aumento progresivo de la visibilidad, como resultado del trabajo de muchos activistas, comenzamos a presenciar un verdadero descontento social. Si no me creen pueden ver comentarios en diarios y revistas virtuales, o en cualquier vídeo de Youtube. Una especie de rabia llena de prejuicios, exclusión y descontento. La educación, sobretodo el ingreso de la asexualidad a planes de estudio sobre diversidad sexual, es importante para lograr inclusión, conocimiento y tolerancia. No solo es una herramienta excelente para los asexuales jóvenes y el descubrimiento temprano de la asexualidad; también para trabajar el respeto y la asimilación de toda la diversidad sexual.

El Proyecto Trevor, la organización de intervención en crisis más grande del mundo para jóvenes LGBTQ+, publicó un informe de investigación este verano que muestra cómo el distanciamiento social de COVID-19, el acceso limitado a los servicios de salud mental y el estar atrapado en un entorno sin apoyo ha tenido serias implicaciones en la salud mental. de los jóvenes LGBTQ+.

En 2020, el 68 por ciento de los jóvenes LGBTQ+, incluido la comunidad asexual, informaron síntomas de trastorno de ansiedad. Según el informe, y el 40 por ciento consideró seriamente el suicidio.

Los defensores y las organizaciones LGBTQ+ del noreste de Ohio están viendo niveles igualmente elevados de ansiedad, depresión e ideación suicida de los adultos jóvenes y estudiantes LGTBQ+. Se necesita una gama más amplia de enfoques para apoyar a los jóvenes durante la pandemia, dicen los defensores, incluida la creación de espacios más seguros, el fomento de las conexiones entre los jóvenes LGBTQ+ y los aliados que se vuelven más disponibles para recibir apoyo.

La activista Yasmin Benoit, modelo inglesa, escritora y portavoz de la comunidad asexual, arromática y LGBTQ +, habla sobre las formas en que las personas pueden ser un aliado de la comunidad asexual o arromántica en su artículo titulado «Ditch the Label». “Sea moralmente solidario». En él expresa:

«Si conoces a alguien que está aceptando su asexualidad, escúchalo y anímalo, tal como lo harías con alguien que se declara gay o transgénero” «No menosprecies su asexualidad, ni pienses que sabes más sobre sus cuerpos y sus mentes que ellos».

La comunidad asexual no solo sufre prejuicios. El acceso a la salud general también es algo que padecemos y que a muchos activistas nos preocupa. Es muy importante comenzar a charlar temas que son trascendentales para nuestro colectivo y que muchas veces son silenciados por los miembros de la comunidad, ya sea por prejuicios, pudor o miedo. Dar luz a absolutamente todo lo que vivimos y padecemos es la única forma de demostrar nuestra realidad. Luchar para que se produzcan cambios favorables y todos logremos mejor calidad de vida marca un único camino; solo será posible si logramos hacer visibles nuestra opresión y derivamos los mitos y prejuicios sociales que cubren la realidad que padece nuestra comunidad.