Sé que algunos pensamientos y actitudes son difíciles de romper

Escrito por: Simplemente Susana

Cuando llegué a la comunidad asexual creí que lograría encontrar cierto apoyo y empatía. Soy Susana, tengo 39 años y son de Colonia. Me animé a escribir porque Avenitas me dio la oportunidad de encontrarme en relatos de otras personas asexuales. Me casé muy joven con la ilusión de formar una familia, soy mamá de una nena de once años y trabajo como administrativa. Hice tratamiento para poder tener a mi pequeña niña. Me llevo muy bien con su papá, pero entendí que no seríamos felices juntos al descubrir que soy asexual y aceptar que no deseaba obligarme a tener sexo en mi vida. Simplemente lo encuentro aburrido y necesito escuchar mi voz interior y ser definitivamente lo que soy. Mi pasado y mi presente no determinan que tan asexual soy. El ser virgen o activa sexualmente no determina mi orientación sexual. Toda mi vida lo fui, aunque nunca pude darle un nombre y me costó tiempo encontrarlo. Vi en la comunidad como se juzga a aquellos asexuales que llevaron o llevan una vida sexual activa, sobre todo a las mujeres y me da pena ver el machismo que hay dentro de la comunidad asexual, aunque el machismo no se puede separar de lo conservador de cierta parte del colectivo. Algunos todavía no entienden que el machismo está interiorizado en todos nosotros y que nos afecta incluso en que lo que la mujer haga para verse «moralmente correcta», y voy a poner varios ejemplos que vi dentro de algunos grupos en Facebook. Curiosamente estos provienen de cuentas con nombres falsos y avatar de animé o con la bandera libertaria.

El odio y la discriminación dirigida a personas asexuales mujeres, no acatar lo «moralmente» aceptable dentro de la comunidad asexual, se suele ver a diario; y es por eso valoro mucho que existan grupos dedicados solo a las mujeres asexuales, como lo es Asexualidad: identidad femenina. El negar la existencia de asexuales mamás o que son o fueron activas sexualmente es una actitud perjudicial hacia las mujeres asexuales basada en estereotipos negativos de la asexualidad. Ustedes no se dan cuenta, pero utilizan los estigmas y mitos que la sociedad alonormativa tienen sobre nosotros.

Estos puede incluir creer que las mujeres, incluso los hombres asexuales:

No pueden tener un proyecto familiar y desear o incluso tener hijos.

Son deficientes o están rotos; y que muchas veces el vernos como asexuales es el resultado de una enfermedad mental o abuso sexual, me lo han preguntado por privado.

Estar confundidos o pasar por una fase, muchas veces se nos envía al ginecólogo, al endocrinólogo o al psiquiatra.

Somos simplemente «mojigatas»; y que la asexualidad es una elección para no tratarnos. Lo simple es que descubrimos nuestra orientación sexual de forma tardía por la falta de visibilidad en nuestra juventud.

No enfrentamos ningún tipo de opresión o daño, porque simplemente tuvimos una vida fácil. Créanme que pasé las de Caín durante mi matrimonio, sometiéndome a tratamientos con mi exmarido porque yo no rendía como se esperaba, tanto que me llevó a ser diagnosticada con depresión y ansiedad porque no lograba las metas impuestas por los profesionales.

Sé que algunos pensamientos y actitudes son difíciles de romper. Los estereotipos de lo que es bueno o malo, lo correcto e incorrecto, vienen con nosotros de pequeños. Un asexual puede ser padre. Podemos tener o tuvimos una vida sexualmente activa y muchas veces porque es lo que se espera. A eso llamamos alonormatividad. Está en cada uno de nosotros, en nuestra vivencia y aprendizaje; al igual que el machismo. Pensemos que los asexuales aún tenemos mucho camino que no recorrimos, hay falta de información, nuestros deseos o metas no tienen que ser iguales, no todos pensamos de la misma manera. Somos personas con emociones diferentes. Lo que no debería faltarnos nunca es el respeto a nuestras diferencias.